En muchas zonas rurales, las tiendas locales representan mucho más que un punto de venta: son espacios de encuentro, cohesión social y acceso a productos esenciales. Emprender en este entorno implica adaptarse a retos como la dispersión poblacional, el envejecimiento de la población y el acceso limitado a recursos logísticos.
Sin embargo, estos desafíos también pueden transformarse en oportunidades: con creatividad y cercanía, un negocio local tiene la capacidad de convertirse en un verdadero pilar para la comunidad, ofreciendo servicios personalizados y fomentando la vida en el territorio. ¡Veamos el caso de nuestra entamadora!
Tatiana tienda
Tatiana, una emprendedora autónoma de Ribera de Arriba (Asturias), representa un ejemplo inspirador de cómo combinar tradición y modernidad en el medio rural. Su tienda de alimentación en régimen de autoservicio ha incorporado:
- La informatización del negocio, con controles de caja y stock más eficientes.
- La adquisición de un horno de pan, permitiendo ofrecer productos frescos elaborados al día.
- Un vehículo de reparto a domicilio, clave para atender a la población rural especialmente mayor y con dificultades para desplazarse.
Gracias a estos cambios, además de extender el horario de apertura hasta los domingos, ha logrado un notable crecimiento en ventas. Con el apoyo del Programa Entama 2019‑2020, Tatiana adaptó su establecimiento, fortaleció el servicio a domicilio en varios núcleos rurales y se convirtió en un punto de referencia para quienes más lo necesitan